Qué incluye el dibujo
La moto se ve de lado, algo girada hacia quien mira, con el carenado delantero, el depósito, el asiento corto y el manillar. Se distinguen el motor con sus aletas, los discos de freno, la cadena y un escape largo. Detrás, la carretera dibuja una curva suave entre pinos, y unas montañas con nieve cierran el horizonte. Es una composición de mucho contraste.
Edad a la que mejor se disfruta la moto
Está pensada para chicos de diez a catorce años con cierto manejo del lápiz. Las piezas mecánicas son pequeñas, pero están bien separadas, de modo que no es complicado pintar cada una de un color. Al ser una moto genérica, sin marca, puedes imaginar tu propio modelo y su librea sin ningún límite.
Cómo imprimirla
Descarga el PDF de tu tamaño de papel y mantenlo al cien por cien. Con tantas líneas finas en el motor, la calidad normal o alta es la mejor elección. Un papel liso de gramaje medio facilita el sombreado de metales y evita que el grano se note en las zonas cromadas.
Ideas de diseño para tu moto
Inventa un equipo de carreras y elige dos colores para el carenado, por ejemplo azul y naranja, con un tercero para pequeños detalles. El motor y el escape se pintan en grises y plateados con reflejos de papel blanco. En el fondo, unos verdes apagados para los pinos y azules fríos para las montañas ayudan a que la moto destaque.
De dónde sale cada color de una moto
Para pintar una moto de aspecto creíble, observa que casi todas combinan superficies lacadas con piezas mate o metálicas. El depósito y el carenado son brillantes, el asiento y los neumáticos, de un negro apagado, el motor, de aluminio gris, y el escape, de acero con reflejos azulados. Si respetas esas diferencias de acabado, la moto parece real incluso con colores inventados, y la lámina gana una profundidad que sorprende. Antes de rellenar, pasa un lápiz gris claro por las zonas metálicas y deja el brillo sin pintar.