Qué incluye la lámina
El águila ocupa el centro con las alas extendidas hacia los lados, dibujadas en filas de plumas que van de las pequeñas, cerca del cuerpo, a las muy largas de las puntas. La cabeza se ve de perfil, con el pico curvo y el ojo hundido bajo una ceja marcada. Abajo se alinean las crestas de unas montañas, y entre ellas y el ave aparecen nubes de contornos suaves.
A qué edad se recomienda
Funciona bien entre los diez y los catorce años, con paciencia para las plumas. Aunque el tamaño del ave invita a pintar con trazos amplios, el sombreado de las plumas largas pide un buen control del lápiz. Funciona muy bien como lámina de cierre después de pintar el búho, ya que repite la técnica por capas en un formato más grande.
Cómo imprimirla bien
Descarga el PDF de tu tamaño de papel y haz la impresión al cien por cien. Como el águila ocupa mucho espacio, conviene no activar el ajuste automático para que las puntas de las alas no pierdan margen. Un papel de gramaje medio o alto soporta el trabajo con varias capas de lápiz sin romperse.
Ideas para dar profundidad
Pinta las plumas del cuerpo en marrón medio y las de las puntas en marrón oscuro, con un toque dorado en la nuca. Para el cielo, un degradado de azul claro a anaranjado simula un atardecer, y las montañas en violeta lejano crean sensación de distancia. Deja las nubes en blanco con sombras suaves de azul grisáceo.
Qué enseña esta lámina sobre el vuelo
Observar un águila en vuelo es una buena excusa para fijarse en cómo planean las aves. Las plumas largas de las puntas, separadas como los dedos de una mano, ayudan a reducir las turbulencias, y las alas anchas aprovechan las corrientes de aire caliente para subir sin aletear. Mientras pintas, puedes buscar en la lámina esos detalles y decidir cuál es la zona más oscura de cada ala, donde las plumas se superponen y proyectan sombra.