Mandala sencillo en línea negra con ocho pétalos grandes alrededor de un círculo central y otros ocho pétalos pequeños dentro

Mandalas fáciles para colorear

Si buscas un mandala fácil que no te deje mirando cientos de huequitos diminutos, este es el punto de partida. Ocho pétalos amplios rodean el círculo y otros ocho más pequeños se asoman por dentro, de modo que casi todo el dibujo se colorea con trazos largos y relajados. Se termina en una tarde corta y el resultado luce de verdad.

🖍️Ideas de colores para pintar

Qué hace fácil a este mandala

La dificultad de un mandala depende sobre todo del tamaño de sus espacios, y aquí son generosos. El anillo exterior encierra ocho pétalos redondeados y anchos, y en el interior hay un segundo círculo con ocho pétalos más pequeños girados medio paso. No hay puntos sueltos ni líneas de relleno que obliguen a levantar la punta del lápiz cada dos segundos. Es una buena forma de aprender cómo se construyen estos diseños antes de lanzarte con los complicados.

Para quién es este mandala fácil

Está pensado para chicos de diez a catorce años que nunca han pintado un mandala o que quieren algo para relajarse sin esfuerzo. También le va bien a un hermano menor que quiera acompañarte, porque los espacios grandes toleran pulsos menos firmes. Si ya has pintado mandalas medianos, quizá lo termines tan rápido que te sirva de calentamiento antes de otro más exigente.

Cómo sacar una buena copia en papel

Elige el PDF que corresponda a tu papel, A4 o Carta, y en el cuadro de impresión deja la escala al cien por cien. Como las líneas son limpias, funciona igual de bien con una impresora de tinta barata en modo normal. Un papel un poco más grueso que el de fotocopias ayuda si piensas usar rotuladores, porque evita que el color se transparente por detrás.

Idea para pintarlo en una tarde

Prueba el juego de las parejas: cada pétalo grande lleva un color y el pétalo pequeño que tiene delante lleva su complementario. Así obtienes ocho duelos de color que dan mucha vida con muy poco esfuerzo. Remata con un círculo central de un tono oscuro y deja el fondo blanco, o píntalo de un azul suave para que los pétalos resalten.

Cómo convertirlo en un proyecto más largo

Un mandala sencillo no tiene por qué terminar en veinte minutos. Si lo imprimes dos veces, puedes pintar una copia con una paleta cálida y otra con una fría, y colgarlas juntas para comparar. También puedes dibujar tus propios motivos dentro de cada pétalo grande, como rayas, puntos u hojas, y así subir el nivel poco a poco. Cuando la hoja ya te parezca demasiado fácil, habrás entrenado el pulso y la elección de colores para dar el salto al siguiente mandala.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en terminar este mandala fácil?

Con lápices de colores suele llevar entre veinte y cuarenta minutos, según cuánto te guste rellenar sin dejar huecos. Si lo pintas con rotuladores gruesos puede quedar en un cuarto de hora, aunque conviene probar antes que no traspasen el papel.

¿Puedo pintarlo con pintura o acuarela?

Sí, siempre que imprimas en un papel grueso, de unos ciento cincuenta gramos o más. Los pétalos amplios admiten bien el pincel, pero espera a que cada zona se seque antes de pintar la vecina para que los colores no se mezclen.

¿Qué mandala debería probar después de este?

Lo natural es pasar al mandala con flores, que tiene tres capas y espacios medianos. Cuando te sientas seguro con él, el de figuras geométricas pide más precisión, y el difícil queda para cuando quieras un reto de verdad.

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