Qué hace fácil a este mandala
La dificultad de un mandala depende sobre todo del tamaño de sus espacios, y aquí son generosos. El anillo exterior encierra ocho pétalos redondeados y anchos, y en el interior hay un segundo círculo con ocho pétalos más pequeños girados medio paso. No hay puntos sueltos ni líneas de relleno que obliguen a levantar la punta del lápiz cada dos segundos. Es una buena forma de aprender cómo se construyen estos diseños antes de lanzarte con los complicados.
Para quién es este mandala fácil
Está pensado para chicos de diez a catorce años que nunca han pintado un mandala o que quieren algo para relajarse sin esfuerzo. También le va bien a un hermano menor que quiera acompañarte, porque los espacios grandes toleran pulsos menos firmes. Si ya has pintado mandalas medianos, quizá lo termines tan rápido que te sirva de calentamiento antes de otro más exigente.
Cómo sacar una buena copia en papel
Elige el PDF que corresponda a tu papel, A4 o Carta, y en el cuadro de impresión deja la escala al cien por cien. Como las líneas son limpias, funciona igual de bien con una impresora de tinta barata en modo normal. Un papel un poco más grueso que el de fotocopias ayuda si piensas usar rotuladores, porque evita que el color se transparente por detrás.
Idea para pintarlo en una tarde
Prueba el juego de las parejas: cada pétalo grande lleva un color y el pétalo pequeño que tiene delante lleva su complementario. Así obtienes ocho duelos de color que dan mucha vida con muy poco esfuerzo. Remata con un círculo central de un tono oscuro y deja el fondo blanco, o píntalo de un azul suave para que los pétalos resalten.
Cómo convertirlo en un proyecto más largo
Un mandala sencillo no tiene por qué terminar en veinte minutos. Si lo imprimes dos veces, puedes pintar una copia con una paleta cálida y otra con una fría, y colgarlas juntas para comparar. También puedes dibujar tus propios motivos dentro de cada pétalo grande, como rayas, puntos u hojas, y así subir el nivel poco a poco. Cuando la hoja ya te parezca demasiado fácil, habrás entrenado el pulso y la elección de colores para dar el salto al siguiente mandala.